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Patronos de Cartagena

Los Cuatro Santos

Leandro, Fulgencio, Florentina e Isidoro, hijos de una familia hispanorromana de Cartagena, son los Patronos de la ciudad junto a San Ginés de la Jara.

San LeandroSan FulgencioSanta FlorentinaSan Isidoro

Los Cuatro Santos de Cartagena eran hijos de Severiano, noble hispanorromano al que algunas fuentes atribuyen el título de dux, y de Teodora o Túrtura. Los tres mayores, Leandro, Fulgencio y Florentina, nacieron en Cartagena; Isidoro, el menor, en Cartagena o ya en Sevilla, adonde la familia se trasladó hacia el año 554 tras la llegada de los bizantinos. Una quinta hermana, Teodosia, fue madre de San Hermenegildo y del rey Recaredo.

Venerados por la Iglesia católica y por la ortodoxa, son Patronos de Cartagena y de su diócesis, y sus imágenes ocupan lugar preferente en la fachada de la catedral de Murcia. En Cartagena su memoria se ha mantenido viva durante siglos: la Casa de los Cuatro Santos, junto al castillo, donde la tradición sitúa su nacimiento; el Voto perpetuo del Ayuntamiento desde 1694; las hornacinas de la calle Cuatro Santos, colocadas en 1745 y renovadas en 1905 por empeño de los vecinos; y las tallas de Francisco Salzillo de 1755, que flanquean a la Virgen del Rosell en el altar mayor de Santa María de Gracia.

Arzobispo de Sevilla

San Leandro

Cartagena, c. 534 – Sevilla, c. 600

El mayor de los hermanos. Tras el traslado de la familia a Sevilla completó allí su formación y, al morir sus padres, se hizo cargo de sus hermanos menores. Ingresó en un monasterio y en 578 fue nombrado obispo de Sevilla, sede que ocupó hasta su muerte, cuando le sucedió su hermano Isidoro.

Llamado el «apóstol de los visigodos», asesoró a Hermenegildo en su conversión, vivió tres años en Constantinopla, donde trabó amistad con San Gregorio Magno, sufrió el destierro de Leovigildo y escribió contra el arrianismo. Instruyó a Recaredo en la fe católica y celebró la conversión del pueblo visigodo presidiendo el III Concilio de Toledo en 589. Considerado Padre de la Iglesia y fundador de la escuela teológica de Sevilla, sus restos reposan en una urna de plata en la cripta de la catedral hispalense. Es Patrón de Cartagena y de su Policía Local.

Festividad 13 de noviembre

Obispo de Écija y de Cartagena

San Fulgencio

Cartagena, c. 540 – c. 630

Segundo de los hermanos, fue obispo de Écija (Astigi) y, según la tradición, también de Cartagena. Hombre elocuente y gran orador, Recaredo le encomendó diversas misiones en su reino, y asistió al II Concilio de Sevilla, en 619, convocado por su hermano Isidoro, que le dedicó su tratado sobre los oficios eclesiásticos.

Es Patrón de la diócesis de Cartagena y, desde el siglo XVI, da nombre al Seminario Mayor de Murcia. La mayor parte de sus reliquias se veneran en la iglesia de Berzocana (Cáceres), junto a las de su hermana Florentina; otras se conservan en la catedral de Murcia. La tradición le representa revestido de pontifical, con báculo y libro, bendiciendo con la mano alzada, como aparece en la talla de Salzillo.

Festividad 16 de enero

Abadesa

Santa Florentina

Cartagena, c. 549 – 633

Tercera de los hermanos y mujer de una cultura infrecuente en su tiempo, consagró su vida a Dios en un monasterio de San Benito, que unas fuentes sitúan cerca de Écija y otras en Talavera de la Reina. Para ella escribió San Leandro su regla de vida monástica, y la tradición le atribuye la fundación de cuarenta monasterios, que gobernó como abadesa.

Sus restos descansan en la parroquia de Berzocana (Cáceres), junto a los de su hermano Fulgencio, y se conservan reliquias suyas en una urna de plata en la catedral de Murcia. Recibe especial veneración en La Palma, en el Campo de Cartagena. Su talla la muestra con hábito, el báculo de abadesa y un libro abierto.

Festividad 20 de junio

Arzobispo de Sevilla · Doctor de la Iglesia

San Isidoro

c. 556 – Sevilla, 4 de abril de 636

El menor de los hermanos sucedió a Leandro en la sede de Sevilla en 599 y la ocupó durante más de tres décadas. Impulsó la asimilación de los visigodos, presidió el II Concilio de Sevilla y, ya anciano, el IV Concilio de Toledo (633), que ordenó a los obispos fundar seminarios y escuelas catedralicias y unificó la liturgia hispana.

Escritor prolífico, su obra más conocida son las Etimologías, enciclopedia en veinte libros que recogió el saber de la Antigüedad y lo transmitió a toda Europa durante siglos. Fue canonizado en 1598 y declarado Doctor de la Iglesia en 1722 por Inocencio XIII. Sus restos reposan desde 1063 en la basílica de San Isidoro de León. En la talla de Salzillo lleva mitra, báculo y libro, símbolo de su sabiduría.

Festividad 26 de abril